Tarde en el retiro.

Tan solo con la botella en la mano
tan sólo y bebiendo.

Sentado en el banco de madera
del parque, junto a la avenida,
avenida plagada de coches,
y coches llenos de gente
que va y viene,
tocando el claxon de su pena.
Con el maletero, lleno de ilusiones
y el camino por delante.

Contemplo los coches.
los imagino como nichos
de la sociedad.
Nichos costosos
que nos entierran en el asfalto.

Sólo en el parque.
Solo bebo de esta botella marrón
de cerveza.

Tras de mi, la gente rema
en un estanque sin salida.

Agua que no fluye y barcas
con gente,
gente que vino al parque
a remar en agua estancada.

Observo a esa gente.
La misma que vino en coche.

yo continúo.

Sólo y bebo.
Solo bebo.