Editoriales higiénicas.

He recibido tres negativas
de tres editoriales distintas.

Son cómo una carta de despido.

Las tres el mismo esquema.
A las tres les gusta mucho
lo que escribo.

¿De donde sacan tiempo
para gustarle tanto lo mucho?

Yo sigo escribiendo poemas
a cada poema:
Me destrozo, y después necesito
emborracharme para olvidarlo.

Moriré escribiendo y usando
los rechazos cómo papel higiénico.

No penséis que es por desprecio.
pero es que siempre estoy en crisis
y eso... supone un ahorro.