Naturaleza susurrada.

En voz baja le dije al loto
lo que me estremecía,
en voz baja al loto:
me proclamé.

En voz baja a su oído,
para que nadie lo escuchara
ni siquiera la naturaleza alta,
que con una galena celosa
me amenazó.

Pero son secretos en voz baja,
más fuertes que la nada,
aguantándolo  todo.


En voz baja al loto le dije
al completo este secreto:
en voz baja,  parece que nada se olvida.