Tan solo un vals-.

 Junto a la ventana
cayendo el sol de la tarde
aquél viejo piano...
mudo, desafinado...
como tú, como yo...


al fin y al cabo...
bajo la luz amarillenta de la tarde,
casi acabado...
mantiene ese fiel reflejo
de quien supo hacer del dolor
una comprensión rotunda 
de una vida vivida

Ese viejo piano, al que las teclas
todavía suenan si alguien ejerce
el amor suficiente.

Ese viejo piano, 
es un libro con espíritu rosado
por el que los poemas corren
como el vino tinto, como el fuego,
como un hombre que fue niño
y jugó alguna vez a ser mayor,
bajo las sombras del parque.

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