Listado de vallas, tropiezos de incoherencia imaginativa.

Hay un charco en la luna,
una calavera en todos mis sueños.

Onírico y maleante,
me gusta lamer la espuma
de la cerveza, mientras
lo poético me resulta
odioso.

Entro a los baños,
para torturar mi imaginación.

Una especie de oración,
nace de mi pene,
cuando siento sus dientes
en mi espalda.

Disfruto acariciando
el jacinto de sangre,
sumiso, cae sobre mi cara
su cascada,
no me llega la sangre a las manos,
atarme en uno de sus poros,
es mejor que despertar cada día.

Ahora dejo de ser todo;
hasta mañana sin verbo.