Apostando al numero ocho.

Haré de nuestra cama
nuestro fin,
las sabanas serán tu mortaja,
te mataré mientras
te crucifico.

Sudarás mi esperma,
hasta que tu gemido
sea afónico.

Como Frances Frarmer
serás envuelta en fuego.

Como Kurt Kobain
me dispararé con tus dedos.

Como Artaud
enloquecerás por tu razón.

Sudame y te sudaré.

Tu mortaja será mi sexo.