Creciendo: Atravieso el asfalto.

Todos los días
tienen algo extraño.

Compras en el mercado
de la esquina,
tus manos están rotas,
agrietadas.

Escalo por ellas
hasta la borrachera
de tus ojos,
haces de mi
un muñeco de plastilina,
como pipas sentado en el suelo,
corro riendo por la calle,
miro atravesado el mundo,
cavo agujeros a la pata coja.

Lo raro de hoy,
es lo raro de ayer.

El amor es una pieza
díscola de rompecabezas,
quizá no haya más
que una cara y su goteo,
pero trasformo
cuando no estás,
tus besos en corazones
de corcho,
en barquitos de papel,
navego en un piélago de sonidos:
silencio,
silencio,
silencio.