Corriendo por el parque de mi cojera.

Es más o menos
un kilómetro.

Se me hace muy
largo el repetirlo
todos los días.

Parece que es un puente
entre los intereses creados.

Me cuesta mucho,
dejar de ser vago.

Es un kilómetro,
cuesta arriba, sin pasión
por llegar al final.

Pero todo está tramado.

Hace algún tiempo
que lo tengo pensado.

Lo pinté todo de color,
y está todo desordenado.

Así el kilómetro
es menos largo
y la cuesta menos empinada.

Puede que sea un vago,
pero voy a la mitad
del poema.

Y casi sin desearlo,
lo acabo,
pero la distancia
está llena de tristeza.

Es demasiado a veces,
pero tan solo ocurre
cuando me siento.

El kilómetro me cuesta
pero el poema me llega,
así que siempre
lo escribo, aún no siendo
costoso el sufrir esta pena.