Caminando entre flores grises.

Si tuviese desprecio
por la gente,
no frecuentaría gente.

Así como el cielo,
lleva nubes por delante
y lejos,
yo llevo la palabra
gente, por delante
de persona.

Están las calles plagadas
de nosotros, gente que sube
y baja, respira y piensa,

Y somos más gente
porque no salimos
de nosotros,
y menos persona
porque no miramos
fuera.

Por eso no desprecio
la masa, porque también
yo hago lo mismo,
mirar poco fuera
y mucho mi ombligo.