Alucinaciones en medio del sueño.

Reto ante el verso.
Ritual de muerte;
mientras escucho,
el canto del pájaro.

Mal agüero en la noche,
no encuentro bares abiertos,
que socorran mi destino enteco.

La muerte revuelve el karma,
todas mis entrañas,
son desaforado magma.

Ando de puntillas por el bosque,
llevo en la mano un vaso lleno,
se desborda a cada paso,
mi ebriedad es un susto
que diez minutos dura.

Miro el vaso,
miro el contenido,
lo bebo en medio
del frondoso bambú,
verde como el bosque,
verde como el graznido,
verde como la muerte, verde,
una vez bebido, muero,
y, desfallecen todos mis desasosiegos.