Conquistar el desamor es enamorarte, todos los días.

Sobre un follaje somnoliento,
descansa ardiendo,
todo lo que echo de menos.

Cabeza de grillo verde,
corazón de pelele,
muñeco de trapo tuerto.

Hice lo que pude
cuando no pude,
y he dependido
de una mano infecta.

A mi también
me atormenta,
los vientres negros,
de doncella.

Amor de cafetería,
besos en todas las esquinas,
tabaco y cerveza a media tarde,
todos los cisnes del mundo, lloran,
todos los sauces: mueren cantando.

El amor siempre llega,
el amor siempre llega.