la historia de Frank. ( el comensal sin sombra)

Frank de cuando en cuando
repite como una oración
que quiere curar algún pecado
una historia
que nadie sabe si es cierta
ó vive en su interior....

Después de más de veinte cervezas,
Frank quedó hierático sobre su mismo
eje de escombro,
y empezó a decir
sin ninguna petición:

El comensal
entró y se sentó en una mesa,
apenas llegó el camarerucho
le puso una copa y un plato vacío,
al poco llegó el maestre sala
y le preguntó que había decidido
para comer...
el comensal poeta negro
dijo que lo dejaba a elección
del maestre sala,
entonces el maestre,
escrutando el alma
del poeta negro comensal,
con sus ojos colgantes
por los nervios
opticos,
lamentó,

-Señor el menú
del día, es el día
sobre el plato-

entonces el comensal
se dejó llevar.

el maestre sala
sacó su fina punta
de corte y con suma
cuita rasgando los ojos
del poeta negro comensal,
sacole los ojos,
y colocólos sobre el plato.

el poeta agradecido
exclamó
¡Genial el primero!
pero un poco soso
y falto de sustancia...

el maestre sala
sorprendido por el paladar
de su comensal preguntó:

Señor poeta negro,
¿a penas no distingue el sabor de sus ojos
que tanto han visto?-

Si pero podrían haber visto más!!-

el maestre sala preocupado,
le recomendó que salseara su plato
con algo que diera sabor intenso.

El poeta negro aceptó
la recomendación
y el maestre sala
con más leve cuita
que antes,
solicitó al comensal
que abriera de par en par
la boca,
entonces el maestre sala introdujo
su brazo escarbando hasta localizar
el corazón del poeta comensal negro,

sacó poco a poco
el corazón y lo llevó
al gueridón,
allí
sobre una bandeja de servicio
y con un cuchillo de sierra
lo descerrajó
como un limón
y lo escurrió sobre
los ojos,
que yacían sobre el plato
clavados con alfileres
cual bígaros.

El comensal poeta negro
lo probó,
dio la aprobación
y agarró sus cubiertos
para continuar

Entonces el maestre sala
pregunto:
Y de bebida?-
a lo que el comensal
contestó:
ha dicho de
ver vida?
No de bebida- contesto el maestre
ahm... perdón, ¿Vervida no tienen?- dijo el poeta negro.
Si en bodega nos queda
una botella de Vervida del Perdido-.
Perfecto, traigala- contestó el poeta negro.

Durante la comida
el poeta negro se mancha
con el Vervida,
entonces en maestre sala
saca el alma del poeta
por los orificios
de la boca
aspirando fuertemente,
este agarra una botella de aguarrás
y un trapo de cocina avejentado
para limpiarla y dejarla lista
y así salir a la calle
como si nada....

Pero el poeta
tras comerse sus ojos
con el jugo de su corazón
maridado con una cosecha
del mejor de los Vervidas,
sale a la calle con el alma
limpia y dispuesto como no,
a que florezcan nuevos ojos
para ver lo que no quiere
con el corazón lleno de ácido
y alma limpia...
que sueña ensuciar hasta la cena
en la mesa en la que su alma
se quedara enredada
entre sus patas
mientras se emborracha
con su angustia.

Joder Frank ya podías
contar otras historias- dije

Por?- contestó
Por que Coralmazón
esta echando hasta
lo que no ha comido...

Frank de vez en cuando
flaqueas- dije

y entonces contestó

Donde ha habido vida
hay flaqueza!!!.-

No hay más que hablar pensé.