Dejé el ancla echada
no levanto cabeza y el agua no me ahoga.
Vuelo con alas de piedra
y el horizonte es el bordillo de la acera.
Tengo todos los vasos rotos
y la sangre se desparrama por los institutos.
Volveré como una antorcha de hielo
y entonces todos los pasos
serán amenazas
No hay comentarios:
Publicar un comentario