No es el final. Es lo idiota que soy

 No había pan, ni tomate.

La pequeña diabla, 

una cachorra rescatada,

había roto mil cosas. 

Yo estaba a punto de explotar

porque había destrozado mi Tablet.

Ella retozaba feliz sin saber el daño

que había hecho...

Reflexioné antes de reñirle...

Tengo familia, tengo libros,

tengo amor, tengo risas...

Entonces olvidé el destrozo,

reí con ella...

No tenía pan, ni tomate...

improvisé cualquier cosa

para seguir con la vida de un estúpido

que se enfada por no tener lo que los demás

desean y no pueden... 

Tiré la Tablet a la basura... y con ella

lo que sobra.

La guerra de los años, los olvidos y las sangres desparramadas

 Tengo un bicho dentro de mí.

Me come, me corroe, me saja,

me abre las carnes, me las muerde.

Llámalo odio, llámalo rabia, llámalo ira

Yo lo llamo pena, tristeza, melancolía.

Hace conmigo lo que quiere, me utiliza...

me manipula. 

Yo no lucho, ni peleo a la contra. 

Me insulta, me agravia, me arrastra.

Tengo un bicho dentro que me ha declarado

la guerra. Me dispara, me acuchilla, me pega.

Y yo, tan solo, como el cobarde que soy

solo quiero hacer con él algo de belleza,

y ni eso me deja porque no depende de mi visión

sino de quien lo mira... y mientras,

el bicho, sigue en esa guerra contra mis tripas.

Me insulta.

Me Pega. 

Me saja.

Y solo quiero crear, con eso, algo de belleza.