Morir a cada segundo es como un largo sueño conseguido.

Todo continúa.
El agua,
la emoción,
los colores
y lo inesperado.

Mantengo
mi nivel
para que la vida
me sorprenda,
en momentos
como este.

Tengo cajas
en casa llenas
de otras mudanzas.

Tengo el corazón
ligero de trastos,
mi alma no vuela
mas se reconcilia
con mis ancestros.

Hablo con mis muertos,
y el mensaje de silencio
se evapora entre mis cabellos.

Contraluces,
grises,
todo resulta
divertido
mientras fumo
el resultado nefasto
de lo decidido.