Vacío, melancólico y borracho.

Frente,
hígado,
y entraña.

Racional,
borracho,
y visceral.

me defino
en un crucigrama,
en el que la palabra
es un número
que no cuadra
con el mundo.

Inexplicable,
ausente,
dejado.

Austero,
llorón,
y olvidadizo.

Rozo con mi pene,
los resquicios
de tu nombre.

Me han crecido alas
en la soledad,
y al recordarte.