Constructor de sueños

Con letras
se construyen
palabras
como estas,
pero también
como
amor,
paciencia,
alegría,
aflicción
y vida.

Hay más
puedo seguir,
puedo nombrar...
condena,
sentencia,
y dolor
pero también
cielo,
sonrisa
y futuro...

al final,
el poeta,
el escritor,
no es más
que un albañil
que trabaja
con ladrillos
que pesan
más que su sangre...
pero desconoce
hasta en este poema
(por llamarlo de alguna manera)
que todo lo que dice,
lo que construye,
es porque lo crea
aunque sea desde
la pena
o la ignorancia,
sabe que la gente
prefiere vivir bajo techos
de palabras
sin nube,
llenas de luz,
pero es difícil
entender que el albañil
de las letras
es más veces arquitecto
de la pena que diseña
edificios,
puentes,
túneles
donde crea penumbras
que protegen del abrasador
calor de la felicidad
y que en ella diseña piscinas
donde bañarse
y refrescarse
de esa odiosa
alegría
que atonta el espíritu.