Chupa-chupa veintiseis

No fue nada
especial
solo una mirada

había quedado
en la plaza Santa Ana

atravesaba la calle
Fuencarral como el que
no imagina que le van a
rajar las tripas pero sabe
que le puede pasar

Fuencarral me gusta
es buena calle
es como una ensalada
puedes encontrar
de todo...
llegué a Gran Vía
y crucé a Montera,
el paseo es agradable
cuando ves la ciudad
como el que mira el mar
ó la naturaleza...
como tu entorno
natural, como el lugar
de tu vida lejos de los peces
que no hablan, ni beben
cerveza, solo agua.

suelo caminar con la mirada a medio
del suelo y los cinturones
para no cruzar lenguajes extraños

pero cuando pasé junto
a un sex-shop, algo me hizo
levantar la mirada
y entonces choqué de golpe
con unos ojos nigerianos
que me apuñalaban
con una soledad terrible
era puta y decía que se llamaba:

-chupa, chupa veintiséis euros-

pero sus ojos hablaban
de pena, de hambre
y de mierda en la garganta...

caminaba mirando entre el suelo
y el resto de pechos
para no encontrar lenguajes extraños.

Caminaba, he dicho...
hasta que sabes que la verdad
no esta en las palabras
que hablas,
sino
en las que
dices...

descubre que la vida
esta más allá del lenguaje.