Leyendo tu espalda al borde de la cama.

Extraño el brillo
cuando siento el frío
de lo desparramado.

Necesito tanto correr
que me proyecto sobre
el cielo, al tiempo que enloquezco.

Perdí la cabeza
junto a las llaves del coche,
por eso siempre me arrastra
la grúa de la desmemoria.