Rasco con mi dedo las etiquetas, buscando el premio que no llega.

Tengo cien vivencias,
una vida,
y mil ausencias.

Recuerdo de manera fácil
todos los que se han ido
los que ya no están.

Miro hacia arriba cuando duermo
y te veo, abro los ojos
y no te observo.

Al contrario que el gato
tengo siete muertes,
que exprimo en los bares
mientras miro el reflejo
de mis ojos en lo que bebo.

Me mato cuando trago,
soy parido por las puertas
al salir a la calle.

Todas las noches son iguales
todos las aceras hablan,
dicen que me cuidan
porque quieren mis muertes
para ellas,
mientras para mi, todos sus males.