Gafitas cuatro ojos, elevo al cubo el pasado, trayendo a tus manos, mi niñez envuelta en besos.

Al corro ancho de la patada,
como si nada pasa,
comeremos ensalada,
como trozos, como jirones;
naranjitas podridas y limones.

Ahora ha de pasar todo,
como ya pasó una vez,
como siempre pasa,
aunque sea bueno,
porque nada queda
en el exprimidor
de esta rutilante vida.

Al corro ancho de la patada,
mandaremos al carajo
lo que nos mata,
pasaré mi mano por tu frente,
hasta que los besos
se conviertan en tiza,
con la que escribamos
amor,
en una pizarra eterna de recuerdos.

A Laura Bettonica.