Lo bueno de perder

Es que siempre
sabes el final
por muy mala que sea
la acción.

Los perdedores
sabemos que no es tan malo,
al final te acostumbras
a perderlo todo,
pierdes:
las llaves del coche,
la cartera con la documentación,
el móvil,
apuestas,
dinero
y relojes....

Y a veces con ello
la paciencia,
la cabeza,
la vida
y el tiempo...

pero siempre pierdes.

Incluso partidas que puedes
abandonar
vas hasta el final
sabiendo que pierdes.
pero es así,
perder es como
una acción continua
que te envalentona,
te lleva por el camino
desconocido
para hacerte sentir
el fracaso
como los ojos de un ratón
que te mira tras el cristal
del coche.

Perder hay que saber
perder,
para no ganar
como los imbéciles
triunfadores
que no ven el arroyo
negro que sumerge
la ilusión en descontrol.

Perder es como una acción
noble
de muy pocos,
pertenece a los sin suerte,
a los que viven en la anorexia
del mundo...
Perder es una victoria efímera sobre
tu mala suerte
y eso no lo saben los que siempre ganan.