El final

Solo
caminando por el bosque
de cerezos
me adentro lentamente
en el oscuro entretejido de cedros,
he dejado de lado el río,
ni siquiera lo escucho.

El viento azota mi cara
me enjugo
y me aparto el pelo.

Sigo caminando
por el sendero
hasta llegar al claro
que me ofrece.

Me siento en una piedra
esperando el sosiego.
Bebo vino de mi odre...
lejos veo la luz de mi casa
pero está demasiado lejos para volver
prefiero continuar por el oscuro
entretejido hasta
que el cansancio
llegue a mi y no tenga fuerzas ni para
entornar los ojos.
El bambú es el cielo
de los borrachos