Hotel distorsión.

Lo real
no siempre
es lo bueno.

Alojarse
en las esquinas
de la mente,
donde se distorsiona
el sentido común,
es un grato
pasatiempo
para olvidar
el caos,
romper
la delimitación
isolineal.

Dormir
donde
se fabrica
la locura,
la inestabilidad,
pasar estancias
para que brille
la ausencia
de memoria,
y con ello
el resquicio
de la duda
encallada...

Descansar
en medio
del barro,
de la confusión,
no saber donde ir
sino estar
bajo
una boca,
que abierta
espanta las moscas
que anidan en la razón;
poderosa arma
que mata la distorsión
del cambio.

Lo real no siempre
es bueno,
sino...
¿Por que retorcemos
las esquinas del vientre?