Bandada de recuerdo.

Así como la lluvia
es agua en el aire
y procede del vapor
de su existencia.

Así como la tierra
soporta el peso
de los humanos
en medio de nada.

Así como el mar
se encadena
a la tierra
y se hacen tan
necesarios.

Así de esa manera
somos materia en medio
de estados puros
que nos mantienen
en este mundo.

Así como somos carne
que guarda alma
y que flamea su ilusión
con el paso de la ordinariez.

Así, mantenemos el fuego
en medio de estados.

Así,
no respetamos nada
y tomamos
el mundo
como algo que nos pertenece,
pero es un atraco
que ejecutamos
con derecho humano.

Así.

Como el sudor
en verano
nos dejamos sacar
y entrar,
en todo y cada uno
de los lugares
que creemos visitar,
cuando en realidad
allanamos
su intimidad
de sexo salvaje
con nuestra
amnistía
de sentimientos
así...
sí.
sí,
Así es como estamos
en este mundo.
Entre el cielo y la tierra,
aguantando la muerte
como una puerta
empujada por la bandada
de pájaros que desea
apalear
nuestra vida,
mientras cantamos
la canción
que encontramos en el suelo,
como si fuera un billete,
como si fuera el pasaporte
a convertirnos en fuego,
en medio del mundo
que nos espía, en la habitación
de nuestra niñez,
donde construíamos
castillos
de
arena
mágica:
con el recuerdo.