Quieto en medio de la oscuridad que provoca estar con los ojos cerrados.

En este antro,
por donde pasan
borrachos
y poemas alcoholizados;
aquí, digo, 
lugar del macarra de barrio...
todas las copas se llenan
de cerveza,
y los besos son de agua.

Quizá el pelo de la barba,
es para taparnos la cara
por la vergüenza de la mirada
aviesa, o el corazón que nos atraviesa.

Aquí en este antro oscuro...
aún espera a su compañera,
algún que otro canalla.