Aquí, ahora, no hay nada que prodigar.

No cambies tus inercias
por movimientos externos.

Hay un doctor
en medio de la oscuridad
que descifra
cualquier dolencia externa.

Todo es una maldición
que no es nuestra.

No niegues tus intentos,
son la radicalización de tu fuerza.

Mañana podrás hacerlo
de nuevo.

Las criticas son oráculos
indolentes al vacío.

De donde vengas,
no olvides ir dejando
tu equipaje como siembra
de experiencia...
así no pesa, así no molesta.