Western de vida ante la placenta muerta.

...Y yo acaricio
el miscanto,
al tiempo que bebo.

...Ahora libaría esta botella de vino
sobre su coño colmado 
de feminidad.

...Pienso en todos los coños
del mundo,
y me viene a la cabeza
un vacío que nunca se llena,
que nunca rebosa.

...Es por eso que las madres
sufren el vacío de sus hijos.

El cordón umbilical es como una soga
que las ahorca, cuando vamos creciendo.

Las vueltas del mismo que sufrimos
algunos al ser paridos,
es la angustia que sufre la madre
cuando mira, y no ve más que dolor
en un mundo podrido.

Morimos al nacer,
porque nuestra conciencia
la dormimos.