Reconciliaciones con los pies colgando al abismo de la tarde.

Cuando lo más parecido
a una persona
es un frigorífico,

acudo al poema,
lo leo,
dejo que destroce
cualquier fundamento
creado.

Dejo que me humanice,
que me golpee,
que haga de mi un pelele.

Me mojo, lo rompo...
tengo el mejor de los sexos.