Atandome los cordones en medio de un jardín.

Con lentitud extraviada
del senecto desmemoriado,
busco las acciones que perdí
entre tus cabellos.

Camino tropezando
con las juntas
que los adoquines
marcan como fronteras.

A cada paso
soy más de este mundo,
y menos de donde vivo.

Recordar nos hace
vivir lo que pasamos
con la visión de la experiencia.