Mirando el cielo que piso.

Cuento mi desesperación
por los arañazos
en mis paredes.

Mi ciclo es como el disco
que rayas de tanto escuchar.

Cuento como el preso
las marcas de la pared,
grafitis insensatos
dentro de cuatro paredes mudas.

Cuento,
esa pieza imaginaria
que relato por lo bajo,
mientras todo es un disfraz
inevitable de sensatez mugrienta.