Vitalidad entrada en carnes con emociones que acarrean piezas rotas de un juego con cartón en su alma.

Se me rompen los dedos
y parto en dos las euforias
de los hemisferios extraviados.

No tengo en cuenta
ninguna historia,
siento a todas horas
una soledad que no cesa.

Ya no hay pinturas
en medio de las calles sucias,
ni besos manchados de cerveza,
ni alientos con aroma a tabaco,
ni drogas que abran nuevos
imaginarios para deshacerlos
con la desesperación
creativa; esclava
de la autodestrucción.

Me gusta perderme
en la clave inexacta
de las palabras que lanzas
como si no supiera
lo que dices.

Joder,
ahora estoy atrasado
en medio de un reloj parado.

El sentido de la existencia
es la arena descarrilada
que busca un agujero
por el cual caer...
como yo cuando te imagino
mientras muero en un reloj
de arena mojada.