Rapsodia de símbolos que representan el fracaso de la sangre sobria.

También pacto
conmigo mismo,
nostalgias con raíces
tan profundas
como los recuerdos de mi infancia.

Como el enso soy simple
a primera vista,
pero simbolizo todos los miedos,
y hasta los sustos
que guardo en mi bolsillo
son de color oscuro.

Huelga per se
que soy indómito
a mi reflejo,
por eso acabo harto
y maldito, colmando
calles ebrias de sustento
vetusto.