Marcando con tiza equis de vida.

A veces voy tan ebrio
que sueño sentado
en una silla
a la par que envuelvo
mi corazón en las cortinas.

Ocurre siempre
cuando se me divide
lo que pienso,
porque multiplico
mi dolor por el inventario
del olvido.

Todo es una farándula
sobreactuada,
viajamos con equipaje
cuando es mejor convertirse
en iridiscencia contra el futuro.