Incredulidades, al pie de una decisión hirsuta.

Mi pauta como la vuestra,
es la del silencio
en medio de la partitura.

Mis intenciones
las corcheas
que ascienden
por el tibio río del mundo,
ese que su agua es miseria.

Podríamos descifrar
o,
jugar a hacerlo,
las adivinanzas
que guardan nuestros
ojos, para no entrar
en el pecho,
pero entonces,
todo sería aburrido.

Me gusta ser compuesto,
llegar con mi propio sonido.