Amar el sabor, sin especiar su entorno; es dilucidar una existencia pura, y efímera.

Borracho bajo
el alma del parque,
bebo cerveza
de manera irremediable;
he descubierto la pena
humana,
y no merece ser eludida
sin el concepto propio,
de su misma existencia.

La felicidad es una garza
que bebe del lago,
hasta que siente el espanto.

Yo también alzo el vuelo,
cuando el viento,
despoja al loto.