Terrón de sal, en mi vaso de leche.

Navego inquieto
por tu saliva,
remar contra corriente,
es ir en busca,
del beso que he perdido.

Soy el pleonasmo
sugerente,
de mis desidias.

Quizá mañana,
encuentre mejor
remedio a estos días
tan concretos,
tan vacíos.

Ojalá que todo
sea pleamar,
al mirarte.