Trina el cuervo, sin saber que es murcielago.

Porque en medio
de la noche,
brilla como un rayo
la soledad borracha.

Vacié mi espíritu
y ahora no tengo
estado.

Descalzo en la madrugada,
busco la vida,
mientras me mata
lo vivido.

Senda zigzagueante,
abandona tu afición
a ponerme zancadillas.