Recorridos por la consciencia inerte.

Arranqué de tu mano muerta
un crucifijo de muerte,
con el que escribo versos
que arden sin suerte.

No hay nada que muera viejo,
la vida siempre está,
y es continua.

Solo envejece la muerte
porque no muere
y es esclava del tiempo.

Todo muere joven,
solo muere la muerte.