Ella ríe hasta en pesadillas.

Nefelibata,
procastina actos
de su eviternidad;
para trazar en oleo
su borracherra de sueños.

Morir matando,
es madrugar
tras dormirse
en el sofá,
la noche antes.

Es por todo esto
que celebro:
la menstruación...
esa guerra sin muertos
en la que la muerte,
recibe un dictado
con lección de humildad.