Arte invisible en la sombra de tu nombre.

Arrastrar suelo;
maldito dinero,
desesperar la garganta,
no tener techo ni cielo.

Con locura caminar por casa
erecto y duro,
aclamar y gritar tu nombre,
meter la polla hasta en el cesto
de la ropa sucia;
todo arde.

Bebo cerveza y eructo,
no me peino, ni me ducho;
me visto con el semen seco,
aún por mi sexo,
nocturno.

Salgo a la calle,
soy grafitero,
todo el arte es callejero,
sexo muerto que  revive.