Es un mínimo saturno, la caspa del día comenzado.

Desordenado el día,
a penas comenzado;
es confusión abyecta,
e implica estar cansado.

Sombreando con verde,
el color del sueño,
desfallecido y solo,
parece que nada atiende.

Locura del diario,
son las noticias dadas,
matar al hombre,
con las esperanzas engañadas,
temible afición del poder votado.

Así empieza lo acabado,
con la razón injertada,
sobre la tinta parca,
parto aburrido,
y al acabar el día, olvidado.