Juego de niños que mueren, sin saberse roto.

Muy roto todo,
no deconstruido.

Roto, muy roto;
tanto que lo roto
no es roto, sino deslucido.

Roto como el niño caído,
como la luz rota sobre la cama
que atraviesa las persianas.

Roto lo dicho, roto.
Es el juego de romper
lo roto, para romperlo.

No hay pilas para lo roto,
ni enchufe, ni pegamento,
no hay nada.

Sólo lo roto, es roto,
autentico.

Rómpete y se de nadie,
pertenece al suelo,
a la calle, al escombro,
al vertedero.

Roto, roto, roto.