Corre, fuera llueve y todo está regándose.

Hay muchos cambios,
porque todo cambia.

El quehacer es el porvenir,
el futuro pasa constantemente.

O disparas a la sien del reloj,
o te matas entre el tiempo muerto.

Asesinar al tiempo, es matar
las horas yacentes.

Vivir es pisar segundos,
en medio de una lluvia
que todo lo empapa.