Lactofilia antes del desayuno, peleas resueltas a la luz del sol.

Chupa mis pezones,
para saciar su exquisita
sed erótica.

Bebe de esos calostros,
relame ese esperma
que rezuma de mis tetas.

Al tanto levitamos entre angustias,
mientras arranco su camiseta de tirantes.

Es sexo es una consagración epitáfica,
la mejor de las guerras.

Me gusta ver como chupa de mis pezones
esos calostros de semen.

Adoro sentir que su sensualidad,
es la pornografía de mis besos.

Voy a pegarle un tiro o a meterle un navajazo
cuando se corra,
sé que ella, se convertirá en lago.

Sumergido en ella, me ahogaré en sus aguas,
y su lactofilia se diluirá en el café,
como el azúcar de nuestras riñas,
siempre por las mañanas.