Babel muda.

Hay un largo bloque,
es un sueño duro
de cumplir.

Enloquece,
con todo,
y no distingue.

Siempre erré
y nunca supe galopar,
menos, montar.

Disfruto dibujando
extrañas formas,
que desembocan
en círculos sin carácter,
besos al aire,
a tu boca,
parados,
quietos en el espacio,
sin tiempo,
colmados de nuestras
lenguas,
vacías de idiomas.