Infinito exacto, lujurias en nuestras copas de sexo.

Se arrancaba
de su cara,
jirones enteros,
lágrimas de papel,
manchadas de vino,
migajas de pan,
y tomate.

Cercada por un núcleo
de melancolía,
bebía vino y se resbalba
por el sumidero
de sus emociones.

Estaba sola,como el sistema planetario.
No había nada que la rescatara,
y mientras;
le dibujaba
poemas en el mantel,
con las palbras que sacaba de su bolsillo
empapado y chorreante
de sexualidad; aún no conquistada.

Fue como pisar uva,
Baco jamás conoció
nuestro vino,
hubiese muerto,
encharcado en lujuria.