Picoteando mientras sobrevivo en las calles.

Viento raro,
brisa rara,
besos húmedos,
tardes jadeantes.

Suelo absorto
pasos flotantes,
complicaciones adyacentes.

Tengo regalos aún por abrir,
mi eterna maldad,
es la que ven los malos.

Ves lo que quieres,
cambias lo que deseas,
lees en un traspiés, un fracaso,
y la quejumbre, te relata
al oído que te han vencido.

Tus rodillas aún flexionan
tu rabia, traducela: es fuerza.
sigue, ahora; no mañana, sigue.
Tus ojos aún miran, depende de ti,
hacia donde:

Es hora de besar el rastro de las avispas.