Copulando con las nubes, mientras se balancea entre hojas.

Libre vuela deshojada;
raya la linea horizontal
entre el cielo y la montaña.

Llora todas las mañanas,
deseosa e incierta, extraña;
triste y melancólica cuenta
los días, deshojando el deseo
no atendido, como una margarita
en la que sus pétalos,
niegan constantemente
el destino del amor deseado.

Así despierta casi siempre,
esperanzada de amor,
y llena de orgasmos.