Combate a tumba abierta

Arrinconarte entre las cuatro
paredes de la cama.

Empalarte en la distancia,
con un poema en carta,
lleva consigo darte forma
de vocal espatarrada,
tejer con las consonantes
de tu orgasmo un loncha 
para envolver mi pene,
repletar todos tus rincones
en abrevaderos de sueño,
cascadas irremediables
de gemidos y gritos;
sacudidas y estertores:

Imagina que la muerte
es minúscula y tímida.